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ERP con RFID para lavanderías industriales

Trazabilidad prenda a prenda: entradas, expediciones, lavados, devoluciones y facturación, con la lectura RFID integrada en el propio ERP.

Qué problema resuelve el RFID en una lavandería industrial

Una lavandería industrial no mueve productos: mueve la misma prenda muchas veces. Sábanas, mantas, ropa de trabajo o toallas salen hacia un cliente, vuelven sucias, se lavan y salen otra vez, decenas de veces. El problema de gestión no es vender: es saber dónde está cada prenda, de quién es y cuántos lavados lleva encima.

Cuando ese control se hace contando bultos y anotando en papel aparecen siempre los mismos conflictos: discusiones sobre cuántas prendas se entregaron y cuántas volvieron, prendas que se lavan más veces de las que el tejido aguanta y una facturación que no cuadra con el servicio prestado. No se arreglan contando mejor, sino identificando cada prenda de forma individual.

Eso es lo que hace la identificación por radiofrecuencia. Cada prenda lleva una etiqueta RFID resistente al lavado con un código único, el EPC. Al pasar por delante de un lector, decenas de prendas se identifican de golpe, sin contacto y sin abrir el bulto. El módulo desarrollado por Gestiweb convierte esas lecturas en documentos reales del ERP: albaranes, facturas, informes y movimientos de stock.

Cada prenda, un código

El EPC identifica la unidad, no la referencia. Dos mantas iguales son dos registros con su propia historia.

Lectura masiva

Se inicia la lectura, se pasan las prendas por el lector y la tabla se rellena sola. Sin escanear una a una.

Lavados contados

Cada prenda tiene un máximo de lavados configurado. El sistema lleva la cuenta por unidad y avisa al alcanzarlo.

Documentos automáticos

Aprobar una lectura genera el albarán o la factura rectificativa que corresponda.

El circuito de la prenda dentro del sistema

El módulo tiene su propio menú, RFID, con cuatro operaciones que funcionan igual —abrir el documento, pulsar Iniciar lectura, pasar las prendas y aprobar— y que dejan su rastro en las áreas normales del ERP: Ventas, Compras e Informes.

  • Entradas: alta de prendas que llegan del proveedor o fabricante y registro del lavado recibido.
  • Salidas: asignación de prendas a un cliente, con pedido previo o sin él.
  • Lavados: registro de cada pasada por el proceso, con control del contador de vida útil.
  • Devoluciones: retirada de prendas defectuosas, con su factura rectificativa.

1. Configurar la prenda: lotes y máximo de lavados

Antes de leer nada hay que preparar el producto. Al crear la referencia en el ERP se activa la opción «Activar lotes». Ese interruptor es lo que hace que el sistema deje de tratar la referencia como una cantidad y empiece a tratarla como unidades identificadas una a una. Sin lotes activos, la referencia ni siquiera aparecerá después en las pantallas del módulo RFID.

El segundo dato es el que da sentido al circuito. En el menú lateral Tags se indica el número máximo de lavados de esa prenda: un dato que suele facilitar el fabricante del tejido y que hasta ahora vivía en la cabeza del responsable de planta. Una manta de pelo de vida útil larga puede admitir treinta lavados, y un tejido raschel de vida media, quince. Con esos dos ajustes basta; el resto se construye leyendo etiquetas.

2. Salidas: dar de alta los EPC y asignarlos a un cliente

Una prenda entra en circulación cuando se asigna a un cliente. Hay dos caminos, según se trabaje con pedido previo o sin él.

Salida a partir de un pedido de cliente

Es el camino recomendado cuando se sabe qué se va a servir. Primero deben existir el cliente (Ventas > Cliente > +Nuevo) y el pedido (Ventas > Pedido > +Nuevo), con sus referencias y cantidades.

Hecho eso, se va a RFID > Salidas. En esa lista aparecen solo los pedidos que contienen productos con seguimiento de lotes, es decir, los que llevan prendas etiquetadas. Al entrar en la línea del pedido se ve la tabla de productos con lotes y la cantidad esperada de cada uno, la que se indicó al crear el pedido. Se pulsa Iniciar lectura y se pasan las etiquetas por el lector.

Durante la lectura el resto de botones se deshabilita y solo queda Detener lectura: mientras el lector está activo, nadie modifica el documento por debajo. Las etiquetas se añaden a la tabla en tiempo real y, si alguna no encaja, el sistema muestra la causa del error en la propia línea. Dos avisos evitan la mayor parte de los errores de expedición:

  • Referencia no esperada. Se ha leído una etiqueta de una referencia que no figura en el pedido. El sistema la marca como alarma.
  • Unidad de más. La etiqueta es correcta, pero supera la cantidad esperada: si se esperaba una prenda de esa referencia y aparecen dos, la sobrante se marca en azul.

Para corregirlo se pulsa Modificar, se eliminan de la salida las líneas que sobran y se pulsa Aprobar. El sistema notifica siempre el resultado, tanto si ha ido bien como si ha fallado, y genera el albarán de cliente con el movimiento de los lotes. En Ventas > Albaranes aparece el documento y, dentro de él, la pestaña Seriales muestra cada EPC asociado a su referencia.

Trazabilidad documental

Del EPC leído al albarán, sin teclear nada

La pestaña Seriales de cada albarán guarda los códigos EPC leídos y su referencia. Es la prueba de qué unidades exactas se entregaron, no de cuántas.

  • Cada EPC, enlazado a su referencia y a su número de serie.
  • El albarán es un documento normal del ERP: se factura y se contabiliza como cualquier otro.
  • Ante una reclamación, la respuesta es una lista de códigos, no una estimación.
Pestaña de seriales de un albarán con los códigos EPC leídos y su referencia

Salida manual, sin pedido previo

Cuando no hay pedido —lo habitual en altas puntuales o reposiciones sobre la marcha— se va a RFID > Salidas y se pulsa +Nuevo. El único dato obligatorio es el cliente: el sistema necesita saber a quién se imputan esas prendas para poder contar después sus lavados.

El comportamiento es idéntico: si aparece una referencia errónea, el sistema avisa y hay que eliminarla antes de continuar. Con las referencias correctas se pulsa Aprobado, el sistema notifica el resultado y en Ventas > Albaranes queda el albarán generado.

3. Lavados: el contador que protege el tejido y la facturación

Las etiquetas tienen que estar previamente asociadas a un albarán de cliente. Cumplido ese requisito se entra en RFID > Lavados, se pulsa Iniciar lectura y se pasan las prendas por el lector. El sistema distingue dos situaciones que conviene no confundir:

  • Error: se lee una referencia que no se ha vendido, es decir, una prenda que no está asignada a ningún cliente. El sistema avisa del error.
  • Aviso: la prenda llega a su límite de lavados o ya lo ha superado. El sistema lo señala, pero no bloquea el proceso: lavarla igualmente o retirarla lo decide quien está en la máquina.

Esa diferencia está pensada para una planta real: un tejido que ha llegado a su lavado número quince no siempre está para tirar, y una parada automática en mitad de un turno crea más problemas de los que resuelve.

Control de vida útil

Cuántos lavados lleva y cuántos le quedan

Cada etiqueta leída aparece bajo su referencia con los lavados acumulados y el máximo configurado para esa prenda. El color separa de un vistazo lo que ha entrado bien de lo que requiere atención.

  • Contador por unidad, no por referencia ni por lote.
  • Máximo de lavados heredado de la configuración de la prenda.
  • Etiquetas registradas frente a esperadas, en la cabecera de la tabla.
Pantalla de lavados del módulo RFID con el número de lavados acumulados y el máximo de cada prenda

4. Entradas: recepción de prendas y reparto por cliente

Las entradas cubren el alta de prendas nuevas procedentes de un proveedor o fabricante y el registro del lavado recibido. En RFID > Entradas se pulsa Nuevo, se indica la referencia del producto que se va a recibir y el proveedor, y se pulsa Iniciar lectura. Las etiquetas leídas se añaden a la tabla y el proceso se cierra con Aprobado.

Aquí está lo que más trabajo administrativo ahorra: al aprobar una entrada, el sistema genera dos tipos de documento a la vez.

  • Un albarán de proveedor asociado al proveedor Lavados, que recoge el total de prendas leídas y deja constancia de que se han entregado.
  • Un albarán de cliente por cada cliente presente en la lectura, con las prendas que le corresponden.

El ejemplo lo aclara: si en un lavado hay 10 prendas de 3 clientes distintos, se genera un albarán de cliente para cada uno con sus 10 prendas, y un único albarán de proveedor con las 30. Una sola pasada por el lector reparte el trabajo entre quienes lo han encargado, sin separar bultos ni cuadrar listas después.

Al terminar, el sistema notifica el resultado. En Compras > Albaranes está el albarán del proveedor Lavados con sus seriales; en Ventas > Albaranes, los albaranes de cliente con los productos leídos y su lista de seriales. Si todas las etiquetas eran del mismo cliente, se genera un solo albarán de venta.

Compras y ventas a la vez

El mismo acto físico, los dos apuntes

Aprobar la entrada deja el coste en Compras y el servicio prestado en Ventas en una sola operación. No hay que introducir nada dos veces, y las dos caras cuadran porque salen de la misma lectura.

  • Albarán de proveedor con el volumen total del lavado.
  • Un albarán de cliente por destinatario, listo para facturar.
  • Seriales EPC en ambos documentos, para auditar la operación.
Albarán de proveedor generado automáticamente tras aprobar una entrada de prendas leídas por RFID

5. Informe de lavados: el inventario real de la ropa

En Informes > Lavados está la foto completa: todos los EPC dados de alta y el número de lavados de cada etiqueta. Es el inventario de la ropa en circulación con su vida útil consumida al lado. E incorpora filtros para trabajar con él, no solo para mirarlo:

  • Filtro por cliente, para ver qué ropa tiene asignada cada uno y cómo la está gastando.
  • Filtro por número de lavado, para localizar las prendas que se acercan al final de su vida útil.
  • Ordenación configurable, con un listado de criterios para presentar los lavados como interese.

Con esos filtros se responde a lo que antes exigía una tarde de hoja de cálculo: qué reponer, qué cliente consume por encima de lo previsto y qué referencias aguantan menos de lo prometido.

6. Devoluciones de prendas defectuosas

Cuando una prenda ya no sirve —rota, manchada de forma irreversible o agotada— se retira por RFID > Devoluciones. El procedimiento es el de siempre: Iniciar lectura, pasar las etiquetas y, si hay algún error, el sistema lo notifica igual que en el resto del módulo. Con las etiquetas leídas se pulsa Aprobar y el sistema informa del resultado. El efecto documental aparece en Ventas > Facturas: se genera la factura rectificativa con los productos devueltos.

Es el cierre del circuito: la prenda entró, se asignó, se lavó y sale con una lectura, dejando en cada paso el documento que corresponde.

Sobre qué está construido: el ERP que hay debajo

El módulo RFID no es una aplicación independiente. Está integrado en un software de gestión empresarial de código abierto, y eso condiciona lo que puede hacer y hasta dónde se puede adaptar.

  • Arquitectura modular y escalable. Se añaden o se quitan funcionalidades mediante plugins —inventarios, facturación, contabilidad— sin modificar el núcleo. Cada módulo se implanta de forma independiente, lo que hace más eficientes las actualizaciones; cuando la empresa crece, el sistema se amplía en lugar de rehacerse.
  • Interfaz web, sin instalaciones. Funciona en el navegador, desde cualquier dispositivo con acceso a internet. Las funciones están claramente etiquetadas y reducen la curva de aprendizaje: en planta, la formación intensiva no suele ser una opción.
  • Base de datos SQL. Compatible con MySQL o PostgreSQL, asegura integridad, rapidez y eficacia con grandes volúmenes de información, estructurada para consultarla en tiempo real y protegida frente a la corrupción de datos.
  • API REST. Estándar de la industria por su simplicidad, permite comunicarse con comercio electrónico, CRM o herramientas de almacén y automatizar procesos entre el ERP y una tienda en línea o un punto de venta. Más opciones en integraciones.
  • Seguridad. Cifrado de los datos intercambiados y almacenados, autenticación de usuarios con contraseñas seguras y roles y permisos por responsabilidad, de forma que cada persona solo llega a lo que le corresponde.

Cómo se adapta un ERP para trabajar con RFID

Un ERP no nace preparado para gestionar lecturas de radiofrecuencia. Su arquitectura flexible permite integrarlas mediante API y módulos a medida, pero hay cuatro problemas técnicos que resolver de forma explícita.

Rendimiento con grandes volúmenes de datos

Un sistema RFID genera muchísimos registros: cada prenda, cada lectura, cada lavado. Las bases de datos SQL escalan y ejecutan consultas rápidas con volúmenes elevados y, según crecen los datos, se ajusta el servidor con índices y particionamiento de tablas. A eso se suman cachés —en la base de datos o en la aplicación— para los datos más consultados y la optimización de las consultas SQL. Como el ERP es modular, se desarrollan además integraciones que almacenan solo la información relevante en lugar de volcarlo todo.

Sincronización en tiempo real entre varios lectores

Coordinar varios lectores plantea problemas de latencia. La comunicación se hace mediante API REST, que permite obtener las lecturas y procesarlas de forma continua. Cuando hace falta una respuesta más inmediata se recurre a WebSockets o a servicios en la nube en tiempo real, con actualizaciones instantáneas y bidireccionales: es lo adecuado cuando hay que vigilar varios puntos de lectura a la vez. La estructura modular permite además procesos asíncronos para los eventos de cada lector, de modo que las lecturas no interfieran entre sí.

Lecturas fallidas y gestión de excepciones

Que una etiqueta no se lea es habitual en cualquier sistema de seguimiento automatizado, y se afronta con varias estrategias combinadas:

  • Registro automático de errores, con logs que permiten identificar patrones o problemas recurrentes con determinados lectores o zonas de lectura.
  • Reintentos configurables, con un número limitado de intentos antes de dar la lectura por fallida. Mejora la tasa de éxito cuando el fallo es temporal.
  • Alertas automáticas para los responsables si el fallo persiste.
  • Intervención manual, visualizando las etiquetas no leídas correctamente para corregirlas de forma proactiva.

Compatibilidad entre modelos de lectores

En una planta conviven a menudo lectores de distintas marcas. Cada modelo suele ofrecer su propia API; al trabajar sobre API REST, la integración es viable con cualquier lector que disponga de una API documentada. Para el resto se desarrollan adaptadores que actúan como capa de abstracción y traducen las peticiones a los comandos de cada dispositivo, sin tocar la lógica central. Y todo ello con gestión centralizada: los lectores se configuran y se supervisan desde una sola interfaz, así que cualquier discrepancia se detecta rápido.

Con qué se combina este módulo

Preguntas frecuentes

¿Qué es un sistema de gestión RFID para lavanderías industriales?

Es un sistema que identifica cada prenda mediante una etiqueta de radiofrecuencia con un código único, el EPC. Al pasar las prendas por un lector se identifican varias a la vez, sin contacto, y el ERP registra la operación: salida hacia un cliente, lavado, entrada desde el proveedor o devolución. Así se sabe de quién es cada prenda y cuántos lavados lleva.

¿Cómo se controla el número máximo de lavados de una prenda?

Al configurar el producto se activa la opción de lotes y, en el menú Tags, se indica el número máximo de lavados. A partir de ahí el sistema lleva la cuenta por unidad. Cuando una etiqueta llega a su límite, o lo supera, lo avisa durante la lectura, pero no bloquea el proceso: lavarla o retirarla lo decide el responsable. Las prendas próximas al límite se localizan filtrando el informe de lavados por número de lavado.

¿Qué pasa si el lector lee una prenda que no toca?

Depende del caso. Si la referencia no está en el pedido, el sistema la marca como alarma; si es una unidad de más sobre la cantidad esperada, la marca en azul. En ambos casos se pulsa Modificar, se eliminan esas líneas de la salida y se aprueba el documento. En la pantalla de lavados, leer una referencia que no está asociada a ningún cliente se considera un error y se notifica en el momento.

¿Funciona con lectores RFID de distintas marcas?

Sí. La comunicación se hace mediante API REST, así que se puede integrar cualquier lector con una API documentada. Para los modelos que lo requieran se desarrollan adaptadores que traducen las peticiones a los comandos de cada dispositivo, sin tocar la lógica central del ERP. Todos se configuran y supervisan desde una única interfaz.

¿Cómo se factura el servicio de lavado?

Cada operación aprobada genera el documento que le corresponde. Al aprobar una entrada se crea un albarán de proveedor con el total de prendas leídas y un albarán de cliente para cada cliente con las suyas, de modo que la facturación se apoya en lo leído y no en una estimación. Las devoluciones de prendas defectuosas generan su factura rectificativa en Ventas.

¿Hay que instalar algo y se integra con el resto de la gestión?

En los ordenadores, nada: el sistema funciona en el navegador. Sí hay que instalar el equipamiento de lectura RFID en los puntos de la planta donde se quieran registrar las prendas, y las etiquetas resistentes al lavado en las prendas. La integración ya está hecha: el módulo es parte del ERP, así que las lecturas generan albaranes y facturas en Ventas y Compras y mueven el stock. Además, las API REST permiten conectarlo con una tienda en línea, un CRM o un sistema de gestión de almacenes, y aplicar la misma tecnología RFID a otros procesos.

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